El desapego de la ausencia

Por: Fundación Salto | 24 de enero de 2017

*Raúl Lafuret Pereyra. Músico y artista argentino

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La pregunta es si resulta posible referirnos al arte fotográfico que nos muestra Luciana Kalas en ” el desapego de la ausencia” sin relatarnos y examinar el desnudo femenino como un fragmento para suscribir a una jerarquía mucho más reveladora en su amplitud y significancia.

La respuesta sería trazar una línea que traspasara la enunciación y canon de lo obsceno, lo cultural en el cuerpo femenino y su signo representativo, hasta llegar a la política pedagógica feminista o política de la identidad. Una línea a manera de flecha que resuena en crujidos y chirridos de rumores. La imparable flecha que traspasa lo que enfrenta y escribe en el andar del vacío y su función activa y movilizadora. Pero Kalas nos responde alegando la toma de el fragmento al presentarnos imágenes roedoras y excitantes a las que debemos referirnos.

Una lección muy bien aprendida hasta en sus ínfimos detalles. El blanco y negro de academia es el trazo con el cual narra y sin apartarse de esto nos adentra en conflictos que enfrenta sin cómoda voracidad ni ataduras. Se pone al frente de la obra, se erige en la voz cantante y nos habla de la ausencia mientras nosotros oímos la fábula que mejor abraza. Oímos el crujir y el chirrido de la carne y el sentir, cediendo ante la flecha voraz, insaciable.

Afiebrada flecha de entendimiento.

El desnudo artístico no existe, es la forma prototípica que revela al ojo lo que el ojo opta por ver. La danza del referéndum. Las fotografías que la artista escogió para su romance de desapego y ausencia nos exponen un cuerpo siempre alejándose de la luz para entrar a la sombra que murmura en la quietud de la deserción. Se desmorona en la fortaleza de un encuadre que describe la historia del yo. Exhibe el desnudo femenino como vía no como núcleo. El recorrido de su dolor.

En sus fotografías se desdibuja cualquier banal código de cultura de masas para imposibilitarnos la factible caída de miradas impropias.

El poema presente del ser ausente.

El verso actual del antiguo afecto.

Alguien recita nuestra mejor rima y acalla el decir inoportuno. Incluye al firmamento fuera de cuadro, habla del cortejo entre el cielo y la tierra, y canta “ausencia” en ritmo de vals, como en otro tiempo, el mismo lugar.

Y así sigue la joven artista; Luciana la joven, acorrala con sus contestaciones, con pliegues de un cuerpo en movimiento, dando forma al esquema de la pérdida cuando es el abrigo lo que prima. Socializa la pose para incorporarle funciones de área segura en la cultura. a partir de ahí susurra revelaciones por necesidad de expresión y transformación.

Elegir el propio cuerpo como grafía para la representación de la angustia, el dolor y la ausencia, es valiente. Pero esgrimir la hermosura que emana de esta expresión, es aún más.
Usurpa las extensiones de las disposiciones reguladas. Firmeza, equilibrio y ondulación. Imperio plástico.

Luciana Kalas, con su trabajo revela de un buen modo saber y convicción en la vía y la virtud, por lo cual, su desapego se apropia de las esencias intrínsecas.

 

*Raúl Lafuret Pereyra.
Compositor formado en la Esc. de Artes de la UNC. Galardonado con becas, premios y distinciones a nivel internacional y nacional. Acredita un constante y creciente desarrollo artístico y técnico, así como una vasta trayectoria en el ejercicio de sus actividades, evidenciando una expansión sistemática en el campo de los lenguajes artísticos. Actualmente dirige el Museo de Bellas Artes Dr. Genaro Pérez

El desapego de la ausencia: Luciana Kalas / Fotógrafa