autoridades

AUTORIDADES

Presidente
Javier Bolaños
javierbolanios@gmail.com

Vicepresidente
Julieta Lucero
julietaluceroneirotti@gmail.com

Secretario
Emiliano Torres
etorresprestti@gmail.com

Tesorero
Pablo Biassoni
biassoni@gmail.com

Vocal
Natalia Losano
losanonatalia@gmail.com

Vocal
Jorgelina Massobrio
jorgelinamassobrio@hotmail.com

Preámbulo del estatuto de Fundación Salto

En Córdoba, Argentina, en el año 2012, inicia su quehacer la Fundación Salto con el propósito de poner en valor la causa del psicoanálisis estableciendo, como objeto, la tensión entre la salud mental y el trabajo de lo mental.

Dicha fundación tiene su antecedente en el año 2007, cuando un grupo de licenciados en psicología y médicos psiquiatras se reunían en pos de una serie de trabajos de investigación breve en psicoanálisis, con los cuales se pretendía alcanzar producciones fragmentarias, de manera tal que se privilegiara, en ellas, el detalle como reducción o saldo, por sobre el trabajo de sistematización tradicional. Este modo de trabajo se extendió durante dos años. Sus referencias eran, principalmente, los textos de Jacques Lacan, pero gracias, también, a los cursos de Jacques-Alain Miller y su orientación lacaniana, se asomaba para ellos una orientación posible. Por entonces intentaban, y aún intentan, responder de qué se trata un psicoanálisis. En ese tránsito, fueron pilares fundamentales nombres tales como el de Germán García y el de Oscar Masotta.

Otras preguntas también los inquietaron en los años subsiguientes: ¿qué lugar para el psicoanálisis hoy?, ¿qué lugar para el psicoanálisis en nuestras latitudes?, ¿qué lugar para el psicoanálisis en Córdoba? En busca de posibles respuestas, estudiaron la historia del psicoanálisis en Argentina y en Córdoba, las políticas implementadas en salud mental, las concepciones acerca de “lo mental” aisladas de aquellas políticas de salud e indagaron, incluso, sobre nociones afines a ellas, como por ejemplo la de “mente”. Además, abordaron el estudio de temas diversos, tales como: universidad, educación, manuales de clasificación, ciencias cognitivas, terapias cognitivas, psiquiatría clásica, psicofarmacología, lógica, matemática, cibernética, computación e inteligencia artificial. Privilegiaron siempre, durante este recorrido, las producciones locales. Desde entonces, algunos trabajaron, en función de aquellos intereses, en proyectos de investigación; otros en actividades de docencia y, la mayoría, en la práctica clínica de diversas instituciones de salud mental de la provincia.

La Fundación Salto comienza a transitar Córdoba en un particular momento político: al parecer, tanto en el gobierno como en educación y en salud mental, se sostiene que el ideal a alcanzar es el óptimo intercambio social. En pos de ello se pretende que, desde cada sector, se participe de modo activo en el diseño de políticas públicas para el bienestar del ciudadano. Se clama por una renovación en la cultura institucional: en esa vía hay propuestas que llaman la atención, como el hecho de convocar a que, desde la salud mental, se intervenga en el diseño urbano de la provincia.

Como soluciones ya dadas aparecen, por ejemplo, los espacios públicos interconectados. Desde el gobierno se realizaron formidables conexiones entre espacios emblemáticos de la ciudad que dieron comienzo a un inmenso proyecto de continuidad urbana. En salud mental también se considera, en especial a partir de la ley 9848 (Ley de Salud Mental de la provincia de Córdoba), que la salud se alcanza solo cuando uno es capaz de hacer una contribución a su comunidad, cuando puede, y este es el punto esencial, prolongarse, extenderse (continuarse) con lo social. En concreto, la salud mental de cada uno debe ser un asunto social. Y si, desde el gobierno, se busca mejorar la circulación de los ciudadanos, desde la salud mental se busca prohibir la creación de manicomios de internación prolongada y se alude a la participación de la sociedad para establecer la continuidad necesaria que dichas instituciones entorpecen. Es que si hay desmanicomialización hay sujetos, por supuesto, en circulación.

La Fundación Salto se presenta en lo social sosteniendo que la necesariedad de continuidad impulsada desde la salud mental, en su intento de obtener la salud colectiva, conduce al aplastamiento de lo real de los elementos que están en juego. Real que aparece cada vez que hay que vérselas con el sufrimiento de cada ser hablante. Allí, la dificultad que presentan aquellos elementos radica en la no relación de unos con otros. En Salto se busca hacer valer el hecho de que, para pasar de un elemento a otro, es imprescindible realizar un salto, ya que ambos, en ocasiones como estas, no se tocan. Es el espacio comprendido entre ambos puntos lo que requiere ser puesto en valor, pues entraña, inevitablemente, una caída singular. La evitación permanente de esta fragmentación que se presenta en lo social es lo que en Salto se pretende interrogar.

Pero, del mismo modo, es necesario preguntarse de qué se trata ese salto.

Un proyecto institucional implica una decisión frente a las otras formas de funcionamiento. Por ello, en Salto, se entiende que será la investigación, en primer lugar, la que permita estar a tono con lo planteado. Se buscará, así, transmitir una relación a la ciencia como modo de acción formal (no como técnicas de adecuación al contexto actual) y como forma de diferenciación radical de un abordaje terapéutico. Es que si se discute, hoy en la Fundación, sobre los tratamientos “breves”, por ejemplo, es para cuestionar los dispositivos de trabajo y la lectura del tiempo en relación a los conceptos lacanianos; la discusión no pretende referirse a la duración de los tratamientos, sino que intenta marcar que lo breve solo remite a los saltos.

Salto se sitúa como una fundación privada frente a lo público, pero se inscribe en lo público para abordar lo concerniente al padecimiento de carácter privado, lo que implica que, allí, se privará de nombrar como público el malestar de cada padeciente. Por ello, es que no se trata de una asociación de profesionales que pretenden enumerar modos determinados de abordar el “todo social” y rehabilitar su funcionamiento, sino que se procurará, por añadidura, obtener una valía frente a lo que se padece como costo. En definitiva, si se realiza un salto es para que se inicie una contabilidad nueva en el bien común.

Queda, aún, seguir precisando ese lugar y si hubo, o no, psicoanálisis allí.

membresias

MEMBRESÍAS

Miembro Adherente
30% de descuento en los costos de las actividades de la fundación.

Miembro Benefactor
50% de descuento en los costos de las actividades de la fundación.

Miembro Honorario
Participación, exceptuada de arancel, de las actividades de la fundación.

Miembro Activo
Participación, exceptuada de arancel, de las actividades de la fundación.
Participación activa en las reuniones del Consejo de Administración.