De la Santa-mente a la Sana-mente. Un recorrido por Córdoba

Jorgelina Massobrio*

Resumen

Tomamos como lectura de referencia el Manual de ejercicios espirituales para tener oración mental, el cual formó parte de una de las primeras publicaciones que se realizaron en la ciudad de Córdoba a partir de la puesta en funcionamiento, en el año 1761, de la segunda imprenta en el territorio del Rio de la Plata, y se lo considera uno de los hitos más importantes asociados a la historia de los jesuitas en Córdoba. El interés de este trabajo radica en que encontramos, quizás por primera vez en nuestro territorio, nombrado a lo mental. Pero, ¿de qué mental aquí se trata?

Palabras claves

Religión – Córdoba – Jesuitas – Manual de ejercicios espirituales – Mente – Mental.

Abstract

We take as a reading reference the Manual of spiritual exercises to have mental prayer, which was part of the first publications that were made in Cordoba city after the implementation, in 1761, of the second printing press in Rio de la Plata’s territory, and that is considered one of the most important landmarks associated with the history of the Jesuits in Córdoba city. The interest of this work lies in that we find there, perhaps for the first time in our territory, the mentally named. But what mental is it about here?

Keywords

Religion – Córdoba – Jesuits – Manual of spiritual exercises – Mind – Mental.

 

 

En el marco del Módulo de Investigación de Historia: “Lo mental en Córdoba”, la religión fue el eje que orientó la investigación durante el año 2015. Una lectura de referencia ha sido el Manual de ejercicios espirituales para tener oración mental (ejercicios escritos por Ignacio de Loyola a mediados del siglo XIV y editado en 1615 en Roma). El mismo formó parte de una de las primeras publicaciones que se realizaron en la ciudad de Córdoba a partir de la puesta en funcionamiento, en el año 1761, de la segunda imprenta en el territorio del Rio de la Plata, uno de los hitos más importantes asociados a la historia de los jesuitas en Córdoba. Dirigido por el padre Pablo Karer, el taller de imprenta publicó Acto General de Estudios, Manual de ejercicios y las Laudationes Quinque (Bischoff, 2008, 127).

Nuestro interés principal en el Manual radica en que encontramos, quizás por primera vez en nuestro territorio, nombrado a lo mental. Pero ¿de qué mental aquí se trata?

Vamos a la letra: “¿Qué es oración mental? Es la que se hace con las tres potencias del alma, acordándose de Dios, de sus beneficios y verdades que nos ha enseñado, con la memoria; meditando y discurriendo con el entendimiento y con la voluntad aborreciendo lo malo, amando lo bueno, y uniéndose al sumo bien; pidiendo y suplicando al Señor las gracias que se necesitan, y proponiéndose hacer de su parte lo que pueda para conseguir su fin: acompañando siempre estas operaciones del entendimiento y de la voluntad con la intención y atención (…)” (De Villacastin, 1858, 11-12). Más adelante precisa: “(…) la oración mental ha de ser, no con palabras exteriores, sino interiores; y esta habla no ha de ser larga (…) sino breve”, “(…) el negocio de la oración no es de muchas palabras” (De Villacastin, 1858, 46).

En primer lugar podemos ubicar que la palabra “mental” se presenta como adjetivo de la palabra “oración”, y de esta manera vamos de la oración a la meditación, es decir: una oración que se hace en silencio, en íntima reflexión sobre algún punto. Dicha reflexión, se aclara en el Manual, se realiza con las tres potencias del alma: memoria, entendimiento (asociado a veces al pensamiento) y voluntad.

El Manual continúa: “(…) lo que huele a curiosidad resfría mucho la devoción e impide la oración, en la cual se debe buscar la verdad y no la elocuencia” (De Villacastin, 1858, 10), “(…) porque si se ocupa el pensamiento en otras imaginaciones peregrinas, serán causa de tener oración con distracción, flojedad y pesadumbre, y fácilmente la dejarás” (De Villacastin, 1858, 34). “Pues una de las cosas que suele inquietar mucho la oración y distraer el alma son los pensamientos molestos y ajenos de aquel lugar (…)” (De Villacastin, 1858, 50). Parece entonces que para que haya verdadera oración mental es esencial que haya atención y concentración, en tanto que los factores de la distracción abundan. Se proponen en consecuencia diversos ejercicios, estrategias, para evitar caer en esas distracciones en el pensamiento. De este modo, eso otro en el pensamiento, ese otro que también es parte de lo mental, lo encontramos en estas páginas en el lugar de lo inútil, lo molesto, lo que distrae, aquello que es menester mantener apartado, tanto en la oración como fuera de ella.

Aparecen así, y permitiéndonos sostener un paralelo, nombradas de forma rudimentaria algunas búsquedas de establecer procesos y mecanismos que, siglos más tarde, aparecerán conceptualizados definitivamente por disciplinas como la psicología cognitiva en tanto la técnicas de optimización de procesos mentales: memoria, entendimiento, atención y voluntad. Pues dicha psicología consistirá en mantener a raya la emergencia del inconsciente (o ese otro de lo mental que distrae). Lo importante será promover esos modos que ya están asegurados de antemano.

Pero es necesario advertir que la psicología cognitiva-conductual se ocupa de trabajar con los procesos de la mente, no con lo mental (para mayores precisiones conceptuales al respecto: “La mente y lo mental” (Bolaños, 2014, 39)). Sin embargo esa falta de distinción (que aún hoy persiste) sea tal vez lo que produce la confusión y la dificultad para alcanzar los objetivos buscados.

Cabe preguntarse si lo mental, que habita o se produce en nosotros, es realmente peligroso.  Tal vez sea otra su función.

Nosotros, para concluir, diremos que la religión en Córdoba, a partir de los jesuitas por lo menos, empieza a instalar un modo determinado de hacer con eso. Se trata de ordenar y reglar eso mental que aparece en forma de pensamiento que desborda, que distrae. En psicoanálisis, por el contrario, trabajamos con eso rechazado e incómodo. Por supuesto, nuestros fines son otros.

Entonces, no creemos exagerado pensar que si en aquella religión parece que encontramos ciertas formas santas de hacer con lo mental, hoy, de la mano de las terapias cognitivas-conductuales, y de la salud mental misma, comandan las formas sanas.

Pero quizás ambas no sean otra cosa que modos de alcanzar y responder al ordenamiento social.

 

 

* Miembro Fundador y Vocal de la Fundación Salto. Directora del Instituto de la Fundación Salto.

 

Bibliografía

Bischoff, E. (2008) Historia de Córdoba. 127. Córdoba: Lerner Editora S.R.L.

Bolaños, J. (2014). La mente y lo mental. En Revista Saltos, 1. Córdoba: Fundación Salto.

Manual de ejercicios espirituales: para tener oración mental. Disponible en:

https://books.google.com.ar/books?id=89Xsfmy6WZ4C&hl=es. Recuperado el 01/12/2016.

 

 

Compartir
Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on Twitter

« Discusiones sobre la civilización HipermodernaEstructuras discursivas y no estructuras clínicas »